Sillas en el Altar Mayor de la Catedral
Lea voy a contar algo muy importante para mi familia : el viaje que desde Génova emprendieron mi tatarabuelo Pedro Liza y mi bisabuelo, su hijo Julio César Liza, en 1882, en busca de un futuro mejor.
Pedro viajó cuando tenía 26 años y Julio, 4 . Ya habían pasado 3 años desde la muerte de su madre Luisa Cánepa. En Buenos Aires, residieron en la casa de unos amigos de Almagrodonde comenzaron su nueva su vida.
Julio, a los 15 años, se puso de novio con mi bisabuela, Ma. Teresa Schiaffino con la cual luego se casón. Un dato curioso: ellos habían convivido desde los 4 años
Julio, a los 18 años comenzó a trabajar como ebanista, que era el mismo oficio de su padre. Él hizo muchísimos muebles para su familia y para vender y con su primera paga le compró el primer regalo de novios a María Teresa: un florero que a ella mucho le gustó, que está hecho de cerámica y tiene algunos detalles en dorado y todavía se conserva en mi casa.
Luego del nacimiento de sus hijos , le ofrecieron hacer las sillas del Altar Mayor de la Catedral de Bs.As. Estas sillas fueron transportadas por él, desde Villa del Parque hasta en Centro de Buenos Aires, de a dos, en el tranvía porque no tenía transporte propio.
En mi casa siguen usándose las sillas del comedor que hizo Julio, mi bisabuelo quien falleció a los 77 años.
Ayelén Mendoza, 1° B cbu.

Meneame
del.icio.us