LOCRO DE LA ABUELA ÁNGELA
LOCRO DE LA ABUELA ÁNGELA
Se pone en remojo toda la noche anterior a la preparación ½ kg de porotos de manteca y en otro recipiente ½ kg de maíz de mazamorra (blanco) A la mañana siguiente se hierven..”Ojo”,por separado, porque si no el poroto se pela.Cuando esté cocido”más o menos” el maíz , se coloca todo junto en una olla grande. Se le pone sal gruesa y se agrega 1/2 kg de zapallo maduro (no calabaza) en trozos ,que luego cuando esté cocido, se retirarán con espumadera, luego se lo pisa y se devuelve a la olla.Además se pone en la olla ½ kg de falda y ½ kg de “grano de pecho”,que es falda más grasosa. También se pone ¼ kg de carne de cerdo, ya sean costillitas o patitas y también 200 grs de panceta Toda esta carne debe cortarse en cubitos. Cuando estén cocidos la carne y los porotos, para que el locro siga espesando al fuego, se le agrega más agua, para que no se pegue ni se seque.
Salsa para el locro o “Rustrido”
Freír cebolla de verdeo o común (2) y cuando esté “rehogada”,agregar bastante pimentón del bueno.A cada plato se le pone la salsa por encima (opcional).Buen provecho.
HISTORIA DEL LOCRO DE LA ABUELA ÁNGELA
El maíz blanco es uno de los cultivos principales de América Latina. En la época de la colonia, el maíz amarillo era usado por la gente noble y el pueblo , los esclavos consumían el maíz blanco con el que se hacía la mazamorra.(era más barato).En mi árbol genealógico, la abuela de mi mamá, era indígena y ella y su familia cultivaban el maíz blanco además de otras verduras. También criaban animales de granja.La mayoría de estos productos eran para su propio consumo y el resto lo vendían Catalina, mi bisabuela, había tenido 12 hijos Ellos vivían en San Luis, cerca de un paraje llamado Potrero de los Funes y era muy difícil ,en ese tiempo, alimentar a todos viviendo sólo de lo que el campo daba.Además de la mazamorra, hacían guisos, carne asada y a veces cocinaban alguna gallina, pero la fiesta grande comenzaba cuando la abuela Catalina sacaba del galpón del fondo una olla gigante para preparar para todos el plato más esperado: locro.Ese día había que levantarse temprano porque cocinarlo llevaba toda la mañana y la participación de casi toda la familia. Ya desde el día anterior, ponían en remojo una olla con porotos de manteca y otra llena de maíz blanco para que estuvieran blanditos al cocinarlos al otro día y Francisco, el marido de Catalina, ya había matado un chanchito y lo tenía listo para ser parte de la preparación. Mi abuela recordaba que a ella la mandaban a la huerta a elegir el zapallo más maduro que encontrara porque luego sería la encargada de pelarlo, ya que ella era la mayor. Entre todas las mujeres de la casa preparaban el locro y todas fueron aprendiendo cómo se hacía el famoso plato, que cada tanto reunía toda la familia.Mi abuela Ángela y sus hermanas aprendieron a hacerlo y cada una le daba su toque personal, su estilo y discutían por ver quién lo hacía más rico.Según mi mamá, que probó varios de los locros de sus tías, el más rico era, sin dudas, el de su mamá.Mi abuela y mi mamá vivieron mucho tiempo juntas debido a que mi abuela enviudó dos veces siendo muy joven, de tal modo que mi mamá nunca se preocupó por aprender a hacer el locro, razón por la cual en mi casa comíamos el locro que hacía mi abuela.Pero un día la abuela Ángela se enfermó y no estaba en condiciones de cocinar, para solucionar este problema, se le ocurrió darle a mi mamá las instrucciones de cómo preparar el locro, dictándoles los pasos a seguir desde la cama. Finalmente, mi mamá, Perla, aprendió.Cuando la abuela Ángela murió, mi hermano y yo comenzamos a pedirle a mi mamá que hiciera el locro para los cumpleaños, y finalmente, un día, decidí que no iba a esperar a que mi mamá se enfermara para tomar la posta en la cocina y empezar a preparar el locro yo, por lo tanto,me pasé toda una mañana con mi mamá, ayudándola a prepararlo y anotando la receta. Ahora, en cada cumpleaños mío, lo preparamos juntas. Como ven, lo que en mi familia pasó de generación en generación es una receta de cocina, algo que conservamos , cuidamos y nos une desde h
ace mucho tiempo .Mi hijo varón dice que él no debe ser de esta familia, porque el locro no le gusta...Ya le va a gustar! Silvia Prieto

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